Por primera vez

Me gusta hacer fotos de pies, sin embargo, ésta no es mía. La hizo una doctora enfocando al interior de mi útero. Es extraño, ¿verdad? Hay quien ante este hecho se enternece y hay quien se estremece, alegando de forma entrañable que aún es incapaz de asimilar el tema mamífero, eso de que no nos formemos dentro de un huevo sino usando como recipiente directo otro cuerpo, a través del cual se nos puede observar en movimiento, aún antes de salir, ya sea en una ecografía o a través de la piel de nuestra madre.

Cuando le vi los pies, yo ya estaba en el grupo de los que se enternecían, pero antes de eso, la primera vez que le oí latir dentro sin que por fuera sucediera nada en apariencia, también me estremecí. Nos habíamos convertido en testigos directos de la formación de una vida, con un alto nivel de inconsciencia, no por no haberlo deseado, sino porque era imposible ser consciente, en realidad, de que algo así era posible.

Sin haber hecho nada extraordinario, más que dejarle paso, la naturaleza había iniciado un proceso extraordinario en mi interior. Mi cuerpo se había convertido en un canal a través del cual expresarse, seguir manifestándose, como lo hace siempre que puede, ya sea en una inmensa extensión de tierra o en las rendijas húmedas que quedan en los muros de una catedral.

Y así empezó todo, desde esos primeros latidos, fuimos espectadores de primera fila de cómo empieza una vida, de cuántas cosas se hacen por primera vez sin poderlas recordar después, como estrenar brazos y piernas, o empezar a oír.

También por primera vez quisimos a alguien que aún no había nacido. A partir de los cuatro o cinco meses -por no hablar en semanas-, superada la fase de incredulidad pero aún no la de fascinación, cada noche nos sentábamos con las manos puestas en el vientre para sentir cómo se movía.

En tres días está previsto que nazca, aunque puede tardar dos semanas más. Y, por primera vez, verá el mundo desde fuera, sin el filtro uterino, y, por primera vez, si todo va bien, le veremos desde fuera, sin el filtro uterino. Sucederán tantas cosas por primera vez, que no quiero dejar de escribirlas. Antídoto contra el olvido y el no darse cuenta, eso es este blog.

Un comentario en “Por primera vez

  1. Entrada dedicada a la persona que ha hecho posible que esto sucediera tal como lo ha hecho. Compañero y amante de primeras veces, amado en veces sucesivas e infinitas. Nada es igual a compartir una aventura contigo.

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